Diosdado Cabello es, desde hace más de dos décadas, el segundo hombre fuerte del chavismo y una de las figuras más influyentes de la política venezolana. Mientras Nicolás Maduro Moros ocupa la presidencia, Cabello controla hilos de poder que van desde el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) hasta las Fuerzas Armadas, pasando por los servicios de inteligencia. Entender quién es Diosdado Cabello y cómo ha acumulado poder en Venezuela es entender la arquitectura interna del régimen que gobierna el país desde 1999.
De militar golpista a pilar del chavismo
Diosdado Cabello Rondón nació el 15 de abril de 1963 en Rubio, estado Táchira. Su carrera política comenzó en los cuarteles. Fue uno de los oficiales que participó junto a Hugo Chávez Frías en el fallido golpe de Estado del 4 de febrero de 1992 contra el presidente Carlos Andrés Pérez. Aquella intentona fracasó militarmente, pero catapultó a Chávez —y a su círculo cercano— hacia la escena pública.
Tras la llegada de Chávez al poder en febrero de 1999, Cabello ocupó cargos estratégicos de forma ininterrumpida. Fue director de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL), gobernador del estado Miranda (2004-2008), vicepresidente de la República durante un breve período en 2002, ministro de Infraestructura y presidente de la Asamblea Nacional en dos ocasiones (2012 y nuevamente a partir de 2021). Cada cargo le permitió tejer redes de lealtad dentro del aparato estatal y militar.
Durante los años de bonanza petrolera, cuando la economía venezolana dependía casi exclusivamente del crudo y PDVSA facturaba cifras récord, Cabello consolidó su posición como operador político del chavismo. No era el rostro público del movimiento —ese papel lo monopolizaba Chávez—, pero sí era el arquitecto organizativo detrás del PSUV.
El poder detrás del trono: cómo opera Cabello
La expresión "poder detrás del trono" no es retórica vacía cuando se habla de Cabello y su poder en Venezuela. Analistas como el politólogo Michael Penfold y organizaciones como el International Crisis Group han señalado que el poder real en Venezuela no reside en una sola persona, sino en una estructura de mando compartido donde Cabello representa el ala militar-partidista.
Control del PSUV
Cabello ha sido primer vicepresidente del PSUV durante años. En la práctica, gestiona la maquinaria electoral del partido, decide candidaturas regionales y mantiene la disciplina interna. Cuando algún dirigente chavista se desvía de la línea oficial, Cabello suele ser quien ejecuta la purga. Su programa de televisión Con el Mazo Dando, emitido semanalmente por Venezolana de Televisión, funciona como tribuna para señalar enemigos internos y externos del régimen.
Relación con las Fuerzas Armadas
Su condición de militar retirado le otorga credibilidad dentro de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). A diferencia de Maduro —un civil con formación sindical—, Cabello habla el lenguaje de los cuarteles. Según reportes de la agencia Reuters y análisis de la consultora Control Risks, Cabello mantiene vínculos directos con oficiales de rango medio y alto, lo que le da capacidad de veto sobre decisiones clave de seguridad.
Inteligencia y seguridad
Desde octubre de 2024, Cabello ocupa el cargo de ministro de Interior, Justicia y Paz, cartera que controla el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) y coordina con el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). Este nombramiento, producido tras las protestas que siguieron a las disputadas elecciones presidenciales de julio de 2024, reforzó su papel como el hombre fuerte encargado del orden interno.
Diosdado Cabello ha ocupado más de diez cargos de alto nivel en el Estado venezolano desde 1999, un récord de permanencia que ningún otro dirigente chavista —salvo el propio Chávez y Maduro— puede igualar.
Cabello y Maduro: alianza, tensión y equilibrio
La relación entre Cabello y Maduro ha sido objeto de especulación constante. Cuando Chávez murió el 5 de marzo de 2013, ambos eran candidatos naturales a la sucesión. Chávez designó públicamente a Maduro como su heredero político en diciembre de 2012, pero Cabello presidía la Asamblea Nacional y tenía argumentos constitucionales para reclamar la presidencia interina.
Cabello aceptó la decisión de Chávez. Ese gesto definió la dinámica que persiste hasta marzo de 2026: Maduro gobierna, Cabello sostiene. Algunos analistas interpretan esta división como un pacto de conveniencia; otros, como una tensión contenida que podría estallar ante cualquier cambio brusco en el equilibrio de poder.
Lo verificable es que ambos se necesitan. Maduro aporta la legitimidad electoral —ganó las presidenciales de abril de 2013 con el 50,6% de los votos frente a Henrique Capriles, y las de mayo de 2018 en comicios ampliamente cuestionados por la comunidad internacional—. Cabello aporta control territorial, disciplina partidista y conexión con el estamento militar.
Cuando la oposición liderada por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia denunció fraude en las elecciones de julio de 2024, fue Cabello quien desde el Ministerio de Interior coordinó la respuesta represiva que, según el Foro Penal, dejó más de 1.800 detenidos en las semanas posteriores.
Las acusaciones internacionales
El nombre de Diosdado Cabello aparece en expedientes judiciales y sanciones de varios gobiernos. Estados Unidos lo incluyó en la lista de sanciones del Departamento del Tesoro (OFAC) y el Departamento de Justicia lo acusó formalmente en marzo de 2020 de cargos relacionados con narcotráfico, junto a Maduro y otros funcionarios. La acusación, presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, lo vincula con el presunto uso de rutas aéreas y marítimas venezolanas para el tránsito de cocaína hacia Centroamérica y Estados Unidos.
Cabello ha negado todas las acusaciones de forma reiterada, calificándolas de fabricaciones imperialistas destinadas a justificar una intervención contra Venezuela. El gobierno venezolano no reconoce jurisdicción estadounidense sobre sus funcionarios.
La Corte Penal Internacional (CPI) también mantiene una investigación abierta sobre Venezuela por presuntos crímenes de lesa humanidad. El informe de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU, publicado por primera vez en septiembre de 2020 y actualizado en años posteriores, documentó patrones de ejecuciones extrajudiciales, torturas y detenciones arbitrarias atribuidos a fuerzas de seguridad del Estado. Aunque el informe no nombra a Cabello como responsable directo, sí señala cadenas de mando que pasan por las instituciones que él ha dirigido.
| Año | Cargo ocupado por Cabello | Contexto político |
|---|---|---|
| 1999-2000 | Director de CONATEL | Inicio del gobierno de Chávez, nueva Constitución |
| 2002 | Vicepresidente de la República (breve) | Golpe de Estado de abril, retorno de Chávez |
| 2004-2008 | Gobernador del estado Miranda | Bonanza petrolera, expansión del chavismo |
| 2012 | Presidente de la Asamblea Nacional | Enfermedad de Chávez, preparación sucesoria |
| 2021-2024 | Presidente de la Asamblea Nacional (segunda vez) | Gobierno de Maduro, sanciones internacionales |
| 2024-presente | Ministro de Interior, Justicia y Paz | Post-elecciones 2024, represión de protestas |
El chavismo en 2026: un régimen que depende de Cabello
Venezuela llega a marzo de 2026 en una situación compleja. La economía muestra una dolarización de facto que ha generado islas de consumo en Caracas y otras ciudades, mientras amplias zonas del país siguen sin servicios básicos fiables. PDVSA produce aproximadamente 900.000 barriles diarios, según datos de la OPEP, lejos de los más de 3 millones que alcanzó a finales de los años noventa.
Las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea se mantienen en distintos grados, con licencias selectivas que permiten a algunas empresas operar en el sector petrolero.
La diáspora venezolana supera los 7,7 millones de personas según datos de la plataforma R4V coordinada por ACNUR y la OIM, lo que convierte a Venezuela en una de las mayores crisis de desplazamiento del mundo. Las remesas enviadas por esos migrantes —cuyas experiencias en países como Argentina y otros destinos latinoamericanos son diversas— se han convertido en un sustento para millones de familias.
En este escenario, el segundo hombre fuerte del chavismo cumple una función estructural. Cabello es el garante de que las distintas facciones del poder —militares, civiles del PSUV, empresarios vinculados al gobierno, cuerpos de seguridad— se mantengan alineadas.
Su presencia en el Ministerio de Interior le da herramientas directas de coerción. Su manejo del partido le otorga capacidad de distribución de cargos y recursos. Su historial militar le confiere respeto en los cuarteles.
Organizaciones de derechos humanos como Provea y el Foro Penal han documentado un endurecimiento de la represión desde mediados de 2024, coincidiendo con la llegada de Cabello al ministerio. El espacio para la prensa independiente, ya reducido, se ha estrechado aún más. Según Espacio Público, organización venezolana que monitorea la libertad de expresión, los casos de censura y hostigamiento a periodistas aumentaron de forma significativa en el segundo semestre de 2024.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Diosdado Cabello y qué cargo ocupa en 2026?
Diosdado Cabello Rondón es un político y militar retirado venezolano que desde octubre de 2024 ejerce como ministro de Interior, Justicia y Paz. También es primer vicepresidente del PSUV, el partido de gobierno. Es considerado el segundo hombre con más poder dentro del chavismo, después de Nicolás Maduro.
¿Por qué se dice que Cabello es el poder detrás del trono en Venezuela?
Porque controla tres pilares del régimen: el aparato del partido (PSUV), las relaciones con la cúpula militar y, desde 2024, el ministerio que gestiona la seguridad interna. Aunque no ocupa la presidencia, su capacidad de influencia sobre decisiones estratégicas es comparable —y en algunos ámbitos superior— a la de Maduro.
¿Qué acusaciones internacionales enfrenta Diosdado Cabello?
El Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusó en marzo de 2020 de cargos de narcotráfico y narcoterrorismo. Está sancionado por la OFAC. Cabello niega todas las acusaciones y las atribuye a una campaña política de Washington contra Venezuela. La CPI investiga posibles crímenes de lesa humanidad en el país, aunque no ha emitido acusaciones individuales públicas contra él.
El siguiente paso
La pregunta que definirá la próxima etapa del chavismo no es si Maduro se mantiene en el poder, sino qué sucede cuando el equilibrio interno se altere. Diosdado Cabello tiene 62 años, controla resortes clave del Estado y ha demostrado una capacidad de supervivencia política que supera la de casi todos sus contemporáneos. Si Maduro se debilitara —por presión internacional, crisis económica o fractura interna—, Cabello sería el primer candidato a reorganizar el poder. Monitorear sus movimientos dentro del PSUV, su relación con la FANB y su gestión del Ministerio de Interior es, para cualquier analista de la región, seguir el pulso real de lo que ocurre en Venezuela. El equipo editorial de Piqture Group continuará cubriendo la evolución política venezolana con el rigor que la complejidad del tema exige.
Este artículo tiene carácter informativo y periodístico. Los datos presentados se basan en fuentes públicas verificables.





