Los caminantes venezolanos son ciudadanos que han emprendido la migración a pie desde Venezuela hacia otros países sudamericanos, recorriendo miles de kilómetros con escasos recursos para huir de la crisis económica, política y humanitaria. Desde 2017, este fenómeno ha marcado las carreteras de Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Argentina con familias enteras cargando maletas, niños en brazos y abrigos prestados para cruzar el frío del páramo andino.
La Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), liderada por ACNUR y OIM, contabiliza más de 7,7 millones de venezolanos fuera de su país, según cifras públicas actualizadas a finales de 2025. Una porción significativa de esa diáspora cruzó fronteras caminando, sin documentos, sin dinero y, en muchos casos, sin un destino claro.
Quiénes son los caminantes venezolanos
El término "caminante" se popularizó hacia 2017 y 2018 en los pasos fronterizos de Cúcuta, Maicao y Paraguachón, en la frontera colombo-venezolana. Allí comenzaron a verse columnas humanas que avanzaban por la carretera con bolsas plásticas, mochilas escolares y zapatos rotos.
La mayoría no podía pagar el transporte interurbano. Otros carecían del pasaporte vigente, un documento que en Venezuela se convirtió en un trámite costoso y burocrático tras 2016. La opción fue caminar.
El perfil del migrante a pie cambió con los años. Al principio predominaban hombres jóvenes que buscaban trabajo. Después se sumaron mujeres con hijos, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas que ya no encontraban tratamiento en el sistema sanitario venezolano.
Las rutas terrestres principales
- Ruta del Páramo de Berlín (Colombia): paso obligado entre Cúcuta y Bucaramanga, con altitudes superiores a 3.200 metros y temperaturas bajo cero.
- Ruta Pasto-Ipiales: tramo final colombiano antes del puente internacional de Rumichaca hacia Ecuador.
- Corredor Tulcán-Tumbes: travesía ecuatoriana que termina en el desierto peruano.
- Frontera Tacna-Arica: paso entre Perú y Chile, con cruces irregulares por el altiplano.
- Ruta Colchane: ingreso por el norte chileno desde Bolivia, una de las más mortales por la hipoxia y el frío.
Las causas de la migración a pie de venezolanos
ACNUR, la OIM, el Banco Mundial y organizaciones venezolanas como Provea y el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social han documentado la salida masiva. Las causas son múltiples y se combinan.
El colapso económico es la primera. La hiperinflación entre 2017 y 2021 destruyó el poder adquisitivo del bolívar. Aunque la dolarización de facto estabilizó parcialmente los precios desde 2019, los salarios públicos siguen muy por debajo de la canasta alimentaria, según mediciones del Centro de Documentación y Análisis Social (Cendas).
La crisis de servicios básicos también pesa. Cortes eléctricos, fallas en el suministro de agua, escasez de medicamentos y deterioro hospitalario son denunciados por Médicos por la Salud y otras ONG sanitarias.
A esto se suma la situación política. Nicolás Maduro permanece en el poder tras las elecciones del 28 de julio de 2024, cuyos resultados fueron disputados por la oposición liderada por María Corina Machado y el candidato Edmundo González Urrutia. La Plataforma Unitaria Democrática denunció fraude y publicó actas que, según afirmó, daban la victoria a González. La crisis postelectoral generó nuevas protestas en Venezuela y, con ellas, una nueva ola migratoria registrada por la R4V durante 2025.
El viaje: kilómetros, riesgos y supervivencia
Caminar desde Caracas hasta Lima supera los 4.000 kilómetros. Hasta Santiago de Chile, son más de 6.000. Hasta Buenos Aires, cerca de 7.500. Pocos hacen el trayecto completo a pie, pero muchos cubren tramos largos cuando se quedan sin dinero o no consiguen quien les lleve.
Los riesgos están documentados. Hipotermia en el páramo colombiano. Deshidratación en el desierto peruano. Asaltos en zonas rurales. Trata de personas, especialmente de mujeres y adolescentes. Reclutamiento por grupos armados irregulares en Colombia. Accidentes de tránsito al caminar por carretera de noche.
Según la Plataforma R4V, Colombia, Perú y Ecuador concentran la mayor parte de la población venezolana migrante en la región, mientras que el flujo hacia el sur del continente y hacia Norteamérica se ha mantenido activo durante los últimos años.
La travesía también ha cambiado. Entre 2022 y 2025, parte de los caminantes redirigió su ruta hacia el norte buscando llegar a Estados Unidos. El cruce del Darién, la selva mortal en la ruta de venezolanos hacia EEUU, se convirtió en uno de los corredores migratorios más peligrosos del hemisferio. Aunque los flujos por esa selva descendieron en 2024 y 2025 tras cambios en políticas migratorias estadounidenses y panameñas, la ruta sigue activa.
Países receptores y respuestas migratorias
La región sudamericana ha respondido con marcos legales heterogéneos. Algunos países abrieron permisos especiales. Otros endurecieron requisitos consulares o exigieron pasaporte vigente, dificultando la regularización.
| País | Mecanismo destacado | Notas |
|---|---|---|
| Colombia | Estatuto Temporal de Protección (ETPV, 2021) | Vigencia decenal para venezolanos registrados. |
| Perú | Permiso Temporal de Permanencia (histórico) y CPP | Endurecimiento de visado humanitario desde 2019. |
| Ecuador | Visa de Residencia Temporal de Excepción | Requisitos consulares variables. |
| Chile | Visa Consular de Responsabilidad Democrática | Procesos largos y restrictivos en años recientes. |
| Brasil | Operación Acolhida | Programa militar-civil en frontera de Roraima. |
| Argentina | Residencia Mercosur | Acceso facilitado por acuerdo regional. |
La integración laboral ha sido desigual. Muchos venezolanos se incorporaron al sector informal: delivery, comercio ambulante, peluquería, construcción y servicio doméstico. Profesionales con títulos universitarios encontraron barreras para revalidar credenciales.
Aportes económicos y remesas
Los venezolanos en el exterior envían remesas a sus familias. Estimaciones de Diálogo Interamericano y consultoras locales como Ecoanalítica sitúan el flujo de remesas hacia Venezuela en varios miles de millones de dólares anuales, aunque las metodologías varían y no existe registro oficial sistemático del Banco Central de Venezuela (BCV).
Para entender mejor cómo gestionar ingresos en moneda extranjera y enviar dinero a casa, muchos migrantes consultan recursos especializados de finanzas personales y guías de contabilidad básica.
Xenofobia, integración y derechos
El crecimiento de la diáspora generó tensiones en varios países. Episodios de xenofobia se documentaron en Perú, Chile, Ecuador y, en menor medida, Colombia. Discursos políticos asociaron migración con criminalidad, pese a que estudios académicos y datos oficiales no respaldan esa correlación de manera consistente.
Organizaciones internacionales como ACNUR, Amnistía Internacional y Human Rights Watch han pedido a los gobiernos receptores garantizar acceso a documentación, salud, educación y trabajo. La situación de los niños venezolanos en la migración y su acceso a educación es una de las preocupaciones centrales, dado que muchos menores quedan sin escolarizar durante meses.
El Foro Penal y Provea, en Venezuela, han documentado además la persecución política como factor de salida. La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de ACNUDH ha publicado informes desde 2020 sobre violaciones de derechos humanos en el país.
El perfil humano detrás del fenómeno
Hablar de venezolanos caminando por las carreteras sudamericanas es hablar de docentes, ingenieros, comerciantes, agricultores, médicos y estudiantes. Es hablar de familias separadas durante años, de abuelos que cuidan nietos en Caracas mientras los padres trabajan en Lima, de niños nacidos en Bogotá que nunca han pisado Venezuela.
Los caminantes han modificado el paisaje urbano de varias capitales sudamericanas. Han abierto restaurantes de arepas, panaderías, peluquerías y pequeños comercios. Aportan mano de obra a sectores con escasez. También han enfrentado precariedad, explotación laboral y discriminación.
La diáspora venezolana es heterogénea. Los que salieron en la primera oleada, hacia 2014-2016, tendían a tener mayor capital económico y educativo. Los caminantes posteriores, especialmente desde 2018, partieron con menos recursos y mayor vulnerabilidad. Una nueva ola, tras la crisis postelectoral de 2024, ha vuelto a poner el foco internacional sobre la frontera colombo-venezolana.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos venezolanos han migrado caminando?
No existe una cifra exacta de cuántos lo han hecho a pie. La Plataforma R4V contabiliza más de 7,7 millones de venezolanos fuera del país a finales de 2025, y organizaciones humanitarias estiman que cientos de miles han recorrido tramos significativos caminando, sobre todo en la frontera colombo-venezolana y los Andes.
¿Por qué los venezolanos caminan en lugar de viajar en transporte?
La mayoría no dispone de recursos para pagar transporte internacional ni cuenta con pasaporte vigente, un trámite costoso y demorado en Venezuela. Caminar es la alternativa para quienes salen sin ahorros, sin documentos en regla o sin acceso a vías formales de migración.
¿Qué países han recibido más caminantes venezolanos?
Colombia es el principal país receptor de la región, seguido por Perú, Ecuador, Chile y Brasil. Argentina ha recibido un flujo menor pero estable. Cada país ha aplicado distintos mecanismos de regularización, con resultados desiguales en cuanto a integración y acceso a derechos básicos.
El siguiente paso
La continuidad del flujo migratorio depende de lo que ocurra dentro de Venezuela. Mientras persistan la crisis económica, las restricciones políticas y el deterioro de servicios básicos, los caminos sudamericanos seguirán recibiendo familias venezolanas en busca de un horizonte distinto. Los gobiernos de la región tendrán que decidir si responden con políticas de integración sostenidas o con cierres fronterizos que, en la práctica, han demostrado desplazar el fenómeno sin detenerlo. Para seguir el desarrollo de esta y otras historias, consulta nuestro espacio de noticias y análisis.
Este articulo tiene caracter informativo y periodistico. Los datos presentados se basan en fuentes publicas verificables.





