El referéndum Esequibo 2023, celebrado el 3 de diciembre de 2023, marcó uno de los episodios más tensos en la disputa territorial entre Venezuela y Guyana por la región del Esequibo, un territorio de aproximadamente 159.500 kilómetros cuadrados rico en petróleo y recursos naturales. El gobierno de Nicolás Maduro Moros convocó una consulta popular con cinco preguntas diseñadas para refrendar el reclamo venezolano sobre esa zona, desatando una crisis diplomática regional y la intervención de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Más de dos años después, las consecuencias de aquella jornada siguen moldeando la geopolítica sudamericana.
Contexto histórico de la disputa Venezuela Guyana Esequibo
La controversia por el Esequibo no nació en 2023. Se remonta al Laudo Arbitral de París de 1899, que otorgó el territorio a la entonces Guayana Británica. Venezuela denunció ese laudo como nulo e írrito mediante el Acuerdo de Ginebra de 1966, firmado con el Reino Unido antes de la independencia de Guyana. Desde entonces, ambos países han reclamado soberanía sobre la región.
El conflicto se intensificó a partir de 2015, cuando ExxonMobil descubrió enormes reservas de crudo en el bloque Stabroek, frente a las costas del Esequibo. Guyana pasó de ser una economía modesta a registrar tasas de crecimiento del PIB entre las más altas del mundo. Venezuela, sumida en su propia crisis petrolera y económica, vio cómo su vecino capitalizaba recursos en un territorio que considera propio.
En 2018, Guyana llevó el caso ante la CIJ en La Haya, solicitando la validación del laudo de 1899. Venezuela rechazó la jurisdicción del tribunal, pero la Corte se declaró competente en diciembre de 2020. Para Caracas, la vía judicial representaba una amenaza directa a su posición histórica.
Las cinco preguntas de la consulta popular Esequibo
La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó la convocatoria del referéndum consultivo en octubre de 2023. El Consejo Nacional Electoral (CNE) organizó la votación con cinco preguntas que, según analistas, estaban formuladas para obtener una respuesta afirmativa masiva. La estructura de las preguntas incluía:
- El rechazo a la línea trazada por el Laudo Arbitral de París de 1899.
- El respaldo al Acuerdo de Ginebra de 1966 como único instrumento válido para resolver la disputa.
- El desacuerdo con la jurisdicción de la CIJ sobre la controversia territorial.
- La oposición a la actividad de Guyana en el Esequibo, especialmente la exploración petrolera con empresas transnacionales.
- La creación del estado "Guayana Esequiba" y la incorporación de ese territorio al mapa venezolano, incluyendo la concesión de ciudadanía a sus habitantes.
La quinta pregunta fue la más polémica. Implicaba acciones concretas de soberanía sobre un territorio administrado por otro Estado. Organizaciones como Provea y sectores de la oposición venezolana cuestionaron la pertinencia de la consulta, aunque la mayoría del espectro político coincidió en reconocer la legitimidad del reclamo histórico venezolano sobre el Esequibo.
Resultados y controversia sobre la participación
El CNE, presidido por Elvis Amoroso, reportó que más de 10,5 millones de venezolanos votaron y que el "Sí" superó el 95% en las cinco preguntas. Sin embargo, estas cifras generaron un intenso debate tanto dentro como fuera de Venezuela.
| Aspecto | Versión oficial (CNE) | Cuestionamientos |
|---|---|---|
| Participación | Más de 10,5 millones de votantes | Observadores independientes y medios reportaron centros con baja asistencia |
| Porcentaje del "Sí" | Superior al 95% en todas las preguntas | Las preguntas estaban formuladas sin opción real de respuesta negativa equilibrada |
| Auditoría | No se publicaron actas detalladas | Organizaciones de observación electoral solicitaron transparencia en los datos |
| Padrón electoral | Más de 20 millones de habilitados | Millones de venezolanos en la diáspora no pudieron participar |
El debate sobre la participación real ensombreció los resultados. Periodistas y reporteros gráficos documentaron centros electorales con escasa concurrencia en varias ciudades del país. El referéndum Esequibo 2023 quedó así marcado por la duda sobre sus cifras, lo que debilitó su impacto como demostración de voluntad popular ante la comunidad internacional.
Reacciones internacionales y la intervención de la CIJ
La respuesta internacional fue rápida y mayoritariamente desfavorable para Venezuela. Guyana, bajo el gobierno de Irfaan Ali, denunció el referéndum como una amenaza a su soberanía y llevó el caso de forma urgente ante la CIJ.
El 1 de diciembre de 2023, dos días antes de la votación, la Corte emitió medidas provisionales ordenando a Venezuela abstenerse de cualquier acción que modificara la situación sobre el terreno en el Esequibo. La OEA, CARICOM, Estados Unidos y Brasil respaldaron la integridad territorial de Guyana y el rol de la CIJ.
Tras el referéndum, el gobierno venezolano publicó un nuevo mapa oficial que incluía el territorio del Esequibo como el estado "Guayana Esequiba" y creó una zona de defensa integral para la región en disputa. La CIJ y la mayoría de la comunidad internacional no reconocieron validez jurídica alguna a estas acciones unilaterales.
Brasil desplegó tropas adicionales en su frontera norte. Estados Unidos realizó ejercicios aéreos conjuntos con Guyana. El Grupo de Contacto Internacional y diversas cancillerías llamaron al diálogo. La tensión fue comparada por algunos analistas con crisis territoriales latinoamericanas anteriores por su potencial desestabilizador, aunque se fue reduciendo en las semanas siguientes sin que se concretara acción militar alguna.
El papel de Brasil y la diplomacia regional
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva mantuvo una posición de mediador. Tras una reunión con Maduro en San Vicente y las Granadinas el 14 de diciembre de 2023, ambos mandatarios emitieron un comunicado conjunto comprometiendo a Venezuela a no usar la fuerza. Este encuentro, facilitado por la diplomacia multilateral, fue considerado un punto de inflexión que rebajó la temperatura del conflicto.
La posición del gobierno de Maduro combinó la retórica nacionalista con la prudencia operativa. Si bien los discursos oficiales mantuvieron un tono firme sobre la soberanía venezolana, no se materializaron las acciones concretas que prometía la quinta pregunta del referéndum.
Dos años después: qué ha cambiado y qué no
A principios de 2026, la disputa por el Esequibo entre Venezuela y Guyana sigue abierta en múltiples frentes. El caso en la CIJ avanza con lentitud, y Venezuela mantiene su posición de no reconocer la jurisdicción del tribunal, aunque participa parcialmente en el proceso. Guyana, por su parte, continúa expandiendo su industria petrolera con contratos que incluyen a ExxonMobil, Hess Corporation y la china CNOOC.
El mapa oficial venezolano sigue incluyendo el Esequibo. La zona de defensa integral creada tras la consulta popular Esequibo existe en el papel, pero sin presencia militar efectiva en territorio guyanés. La retórica nacionalista resurge periódicamente, especialmente en contextos electorales internos, pero la situación sobre el terreno no ha cambiado sustancialmente.
El factor petrolero
El petróleo sigue siendo el centro de gravedad de esta disputa. La producción de Guyana, según estimaciones de OPEP, supera los 600.000 barriles diarios con tendencia al alza. Esta cifra contrasta con la caída sostenida de la producción de PDVSA en Venezuela.
Mientras Guyana acumula ingresos petroleros que transforman su economía, Venezuela enfrenta sanciones internacionales que limitan su propia capacidad de exportación. La paradoja territorial —reclamar un territorio rico en crudo mientras la propia industria petrolera opera a una fracción de su capacidad— no pasa desapercibida para los analistas regionales.
Preguntas frecuentes
¿Qué se votó en el referéndum Esequibo 2023?
Se votaron cinco preguntas consultivas sobre la posición de Venezuela respecto al territorio del Esequibo, incluyendo el rechazo al Laudo de 1899, el desconocimiento de la jurisdicción de la CIJ y la creación de un nuevo estado venezolano en esa región. El "Sí" ganó según las cifras oficiales del CNE, aunque la participación real fue objeto de debate.
¿Venezuela puede tomar el Esequibo por la fuerza?
Cualquier acción militar unilateral violaría el derecho internacional, las medidas provisionales de la CIJ y los compromisos adquiridos por Venezuela tras la reunión de diciembre de 2023 con Brasil. La comunidad internacional, incluyendo Estados Unidos y la OTAN a través del Reino Unido, ha respaldado la integridad territorial de Guyana.
¿Cómo afecta la disputa del Esequibo a los venezolanos comunes?
El impacto directo sobre la vida cotidiana de los venezolanos ha sido limitado. La crisis económica interna, la diáspora de más de siete millones de personas según ACNUR y los problemas de servicios básicos siguen siendo las preocupaciones prioritarias. El Esequibo funciona más como un tema de identidad nacional que como un factor económico inmediato para la población.
El siguiente paso
La resolución de la disputa Venezuela Guyana Esequibo depende, en la práctica, de lo que decida la CIJ. El tribunal podría tardar años en emitir un fallo definitivo. Mientras tanto, Guyana seguirá extrayendo petróleo y Venezuela seguirá reclamando. El referéndum Esequibo 2023 quedará en la historia como un acto político de gran simbolismo pero de escaso efecto jurídico: demostró que el sentimiento nacional venezolano sobre el Esequibo sigue vivo, pero también que la comunidad internacional no está dispuesta a aceptar cambios fronterizos unilaterales en el siglo XXI. El próximo capítulo se escribirá en La Haya, no en Caracas.
Este artículo tiene carácter informativo y periodístico. Los datos presentados se basan en fuentes públicas verificables.






